martes, 29 de noviembre de 2011

QUERIDO TINTIN

PastedGraphic-2011-11-29-11-42.jpg



Se nota cuando un director disfruta rodando una película. Y es maravilloso comprobar como directores consagrados abrazan las nuevas tecnologías haciendo uso de ellas como lo que son: herramientas para un fin, la narración.Esta última palabra es hoy en día un oasis en el desierto, algo muy poco común, un objetivo olvidado en aras de un circo de tracas y trucos en los que prima el impacto de la imagen y su inmediatez, sin que tenga la necesidad de formar parte de un todo, de un conjunto, de una narración al fin y al cabo.
Esto que la mayoría de los proyectos de cierta envergadura han olvidado en favor de la fanfarria, no ocurre con la película de Spielberg.En “Las aventuras de Tintín” la narración prevalece por encima de todo. Comienza en el primer segundo de proyección (incluso antes, si cuentas los créditos inciales) y termina trás el último rótulo, pues hasta la música del maestro Williams de los créditos finales ayuda a formar un epílogo.En la película de Spielberg no hay un solo plano al azar. Todo es importante. Desde la presentación de todos y cada uno de los personajes (especialmente impresionantes las de de Nestor, Haddock y Sakharine), hasta la puesta en escena. Spielberg pone la cámara para narrar, y cada plano contiene información importante para la historia que se narra. Más allá del virtuosismo en las transiciones entre flashbacks o escenarios, la elegancia y contención con la que Spielberg se enfrenta a su Tintín es encomiable.

Yo agradezco especialmente su contención, haciendo que sean los personajes los que te llevan por la historia, aunque disfruto muchísimo cuando Spielberg decide enloquecer y hacer que la cámara realice planos imposibles.Hay secuencias especialmente magistrales ,como son el primer descubrimiento del secreto con el robo del barco en la casa de Tintín, la aventura en el Karaboudjan, y la escapada en la avioneta que te hacen entrar de lleno en el mejor cine de aventuras de siempre.Las referencias son infinitas: Desde “Gunga Din”, hasta “las cuatro plumas”, “El hombre que pudo reinar”, “El viento y el león” y por supuesto, “En busca del arca perdida”. Todas ellas grandes películas de aventuras pero rodadas en décadas distintas.

Del diseño de producción, sus texturas, su iluminación, su animación, la interpretación de los personajes, creo que nada más se puede decir. En mi opinión, es lo más potente realizado hasta la fecha. Cualquier fotograma que extraigas al azar, está pensado y producido con tanta elegancia, que te cuesta digerirlo.

Dicen que Spielberg ha usado esta película para quitarse la espina del último Indiana Jones. Es mejor no comparar, pero desde luego si había espina, debe estar quitada para siempre.

Entre cientos de proyectos deleznables y muertos antes de nacer que tenemos que sufrir cada año, encontrar esta perla es como un grito que reivindica el amor por la aventura, por la narración más clásica, por el cine de siempre.

Una maravilla.

1 comentario: