lunes, 16 de enero de 2012

MUREN Y EL CABALLERO DE LA VIDRIERA

Hoy es cotidiano y totalmente normal ver cantidades ingentes de efectos visuales en cualquier tipo de película o serie de televisión.Esto ha conseguido que el efecto sorpresa y mágico del efecto haya dejado de ser tan "especial". Sin embargo, cualquiera que tenga un poco de entrenamiento visual sabrá diferenciar el efecto visual que se suma a la narración y que por muy espectacular que sea (o por el contrario, invisible), no incordia, del efecto común que, aunque muy elaborado, acaba siendo aburrido, sintético y frío. Porque hay efectos y efectos.


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Dennis Muren ha sido, y sigue siendo, uno de mis supervisores de efectos visuales favoritos. Si revisas su filmografía, verás que en su haber tiene genialidades como "La guerra de las galaxias", "en busca del arca perdida", "E.T." o "The Abyss".

La delicadeza de este hombre a la hora de fabricar efectos no tiene límites. No solo es capaz de generar imágenes que permanecen en tu retina, sino que además consigue que nunca lastren la historia. Con él, el efecto se convierte en pieza única, en lo que tiene que ser, un elemento narrativo más, a las órdenes del bien común que es la historia que se está contando.

Hace un tiempo, ví una entrevista que le hicieron en no se qué festival y le preguntaban entre otras cosas que recomendación les podía dar a todos aquellos que querían dedicarse al mundo de los efectos visuales y él contestaba que lo único que tenían que hacer era observar la realidad; pero de verdad, es decir, ver como se comportan los elementos en la naturaleza, como funciona la luz, como cambian las texturas de un objeto en función del lugar o como éste actúa en movimiento. Sólo observando la realidad uno puede replicarla en la ficción. Recomendaba a los interesados, que salieran a la calle y fotografiaran el mundo, estudiándolo. Me pareció un comentario muy interesante, universal, de otra época. Otra de las preguntas que le hacían era si cambiaría algo en caso de poder volver a empezar a lo que él contestó entre risas: "Mi trabajo. me dedicaría por entero a la fotografía."


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Todo esto me hizo pensar en que, efectivamente, un artista de la talla de Muren llegaba al final de su carrera, hastiado de ver como el efecto visual se ha desprestigiado por el intrusismo de todos esos que, siendo técnicamente muy buenos en su trabajo, han dejado de lado la esencia del efecto visual que es imitar las leyes de la realidad. Da igual que tu efecto sea un barco en medio del océano o un superhéroe que vuela. Todos los elementos tienen unas reglas y han de ser respetadas.



La trayectoria de Muren en la combinación de procesos fotoquímicos, maquetas, transparencias, retroproyecciones ha sido ejemplar y sin embargo, él mismo vió como el proceso digital se internaba en el campo de los efectos visuales. convirtiéndose de hecho en uno de sus máximos impulsores. Valga como ejemplo la supervisión que hizo del primer personaje digital de la historia, el caballero salido de la vidriera en "El secreto de la pirámide". Si te remontas al año 1984 en el que todo esto se creó, puedes imaginar lo pionero y genial del planteamiento. Sólo con fijarte en los menús de la computadora de la época que sale en la foto te haces una idea de la complicación del proyecto.


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Pues bien, si vés la secuencia, además de una puesta en escena estupenda por parte de Barry Levinson, puedes notar como todos los elementos dentro de la secuencia están integrados perfectamente, y no solo a nivel de composición, color,perspectiva,etc. Hay algo más. Hay una intención clara en integrar de forma orgánica el efecto sintético para que no parezca justamente eso, un efecto creado en el ordenador. Esta es justamente la diferencia marcada por Muren.



Con el paso de los años, y debido a que prácticamente solo se utiliza el proceso digital en la fabricación de efectos visuales, así como a la saturación de estos en el mercado, el trabajo de Muren ha perdido un poco de brillo, aunque en cualquier caso su mano y buen hacer están muy por encima de la media marcando siempre una diferencia.

Tengo intención de seguir hablando de este hombre en un próximo post y lo haré hablando de dos de sus trabajos en dos magníficas películas como son "inteligencia artificial" y "la guerra de los mundos" ,donde su trabajo en la combinación de maquetas, luz, y 3D consigue un buen número de secuencias insuperables.

2 comentarios:

  1. Tïo, no hay posibilidad de replica posible: Muren es Dios. Lo acojonante es que el caballero de la vidriera sigue vigente hoy en día. No ha pasado el tiempo por él, no ha quedado obsoleto.

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  2. para nada. el toque "real" de Muren es lo que hace que perviva. hay algo físico en todo lo que hace que consigue que el ojo del espectador lo acepte y lo integre en el conjunto de la imagen. como ejemplo un botón: mira si se han fabricado dinosaurios en el cine en los últimos años, pues bien, los suyos para parque jurásico tienen algo mucho más físico que cualquiera de los que puedas ver hoy día. y mira si ya tienen añitos.

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